
Salmón a la Mantequilla de Ostiones con Rissotto al Orégano.
Supón que tienes un arroz hecho en el refrigerador, supón que lo hiciste ayer, supón obviamente que lo refrigeraste y aluzaste, y supón además que hoy tiene buen aspecto.
Bingo.
Estamos casi listos con el acompañamiento de la cena de esta noche.
Primero y antes de ir de compras al súper, llámala, dile que te encantaría cenar con ella esta noche y que quieres que pruebe como te quedo el… (Repite el nombre de la receta que te di arriba, no lo digas lento que no se note que estas leyendo) que voy a preparar. Nada mas, no hables mucho solo haz la invitación y que se note en tu voz que si no viene o no puede, solo pasaras a la siguiente. Es decir, puedes vivir perfectamente sin ella, ella sentirá esa voz de seguridad en el teléfono, y créeme, nada les gusta mas que la seguridad (no la confundas con arrogancia, se sutil).
Bien, supongamos también que acepto la invitación y que estará en tu casa a las nueve, eso nos da unas horas aun para prepararnos, así que toma tus llaves (las del auto o las del candado de tu bicicleta) y parte al supermercado.
Para preparar esta exquisitez, necesitas:



Maravillosa pluma que hace más atractiva no sólo la lectura, sino la aventura de arremangarse las ropas y lanzarse a la cocina y lo que de allí pueda salir...
Buenísimo!!!